jueves, 6 de noviembre de 2014

Entrevista con la abuela. Por: Natalia Ropain.

La súper abuela

Una historia de amor que no tuvo un final feliz 

“La vida es más hermosa cuando estas rodeado de buenas personas” Farides.


Por: Natalia Ropain.

El día 8 de noviembre nació una hermosa niña, una linda bebé que llegó a darle felicidad a la familia Campo, hoy en día es una señora de 70 años que lleva el nombre de Farides Campo, ella es una mujer luchadora que desde pequeña supo qué era ganarse la comida con sudor, se levantaba a las 2:00 a.m., para ayudar a su mamá a rallar la yuca para preparar los bollos que tenían que estar listos a las cinco, hacia su recorrido con una canasta y así recorría todo el pueblo de Medialuna, después cuando terminaba de venderlos llegaba a su casa para buscar las verduras y nuevamente salir a recorrer las calles de este corregimiento.
Mi abuela es una mujer digna y como le llamamos acá en la costa echá pa` lante, no tuvo estudios pero se siente orgullosa de ser quien es, una señora trabajadora que siempre trabajó primero para ayudar a sus padres y después para ayudar a sus siete hijos a que progresaran, nos cuenta que nunca necesitó de un hombre para poder salir adelante, el padre de su primera hija nunca respondió y el de sus 6 hijos los abandonó estando ellos muy pequeños, no había riquezas pero no faltaba nunca un plato de comida, le da gracias a Dios porque todos hoy en día son profesionales. 

Esta señora ama de donde es, nunca ha querido salir de Medialuna, dice que ahí nació ahí muere, que la vida no ha sido fácil allí, pero siempre se ha mantenido en pie que resiste cualquier dificultad que se le presente, nos cuenta con ojos llenos de melancolía, que está enferma, pero no se deja llevar por las tristezas ni los dolores físicos.
Aclara que ama sus nietos, que son una de las bendiciones más lindas que Dios le ha dado, que poder verlos crecer, jugar, alimentarlos, cuidarlos y sobre todo amarlos como una madre es lo más lindo que le puede pasar, le encanta escucharlos decirle abuela, tenerlos en su casa es su felicidad, dice que no se cambia por nadie, su más grande sueño es terminar de verlos progresar que Dios le de muchos años y le permita ahora cuidar a sus bisnietos. Después de tanto tiempo de lucha, Farides Campo, se conoció con Manuel Lobelo, se vieron por primera vez en las fiestas patronales de su pueblo Medialuna, estaban sentados en diferentes mesas, esa noche cantaba el cantautor vallenato Rafael Orozco. 
Manuel desde su mesa no se cansaba de mirarla, con su mirada tan tierna y ojos como el color de la miel hizo que esta joven se enamorara fue un amor a primera vista, ella lucia hermosa, un sexy vestido que le permitía mostrar sus largas piernas, esa noche no pudieron hablar no había nadie que los pudiera presentar, pero Manuel no se iba quedar con las ganas de conocerla.
Una tarde, él salió a vender el cerdo, recorriendo todas las calles se dio cuenta dónde vivía, al descubrirlo se apresuró a repartir su encargo, se fue corriendo para su casa a bañarse, buscó su mejor traje para tardear, se aplicó un buen perfume y se fue para la casa de sus amigos que por pura casualidad eran vecinos de ella.
Se sentó en la puerta esperando que ella saliera, al ver que no salía, el amigo que se llamaba Andrés era muy amigo de Juana que era la mamá de esta joven, la llamó y le dijo: Farides tengo un amigo que está interesado en conocerte, ella abriéndole los ojos y con una mueca le dijo shh que mi mama te escucha”, ella se fue escondida de la mamá, y por dentro decía “será que es el”, ella desde esa noche no lo había dejado de pensar ni un instante, al irse acercando a la casa de Andrés, su corazón latía muy fuerte, al llegar se dio cuenta que estaba Manuel sentado en un mecedor, lo miró se sonrojó y bajó su mirada, después de un buen rato se conocieron, rieron y hablaron de la fiesta donde se conocieron.
El tiempo pasaba muy rápido y ni se acordaba que tenía que salir a repartir la verdura, ella se dio cuenta que era muy tarde que ya tenía que irse, no querían separase se despidieron con tristeza, pero a la vez con mucha alegría planearon encontrase al día siguiente a las 3:00 p.m., pero como no todo era color de rosa Juana la madre de Farides la castigó por llegar tan tarde, “Fari” como cariñosamente se le llama no encontraba cómo decirle a Manuel que no podía ir, ella nunca había ido a la escuela y por esa misma razón no podía escribirle. 
Esperó la mañana siguiente y se acercó a la casa de Andrés a decirle que estaba castigada que le dijera a Manuel que no podía cumplir su cita que se veían mañana a las 3:00 p.m., cuando saliera a vender las verduras, y así lo hicieron durante mucho tiempo, hasta que decidieron casarse y tener 6 hijos, pero como todo no es felicidad llegaron los problemas amorosos y económicos, él se enamoró de otra mujer con la que vive actualmente y tuvieron seis hijos, y Farides siguió trabajando para el sustento de sus hijos los cuales hoy le agradecen el poder sacarlos adelante el darles amor, educación que a pesar que no tenían riquezas nunca les faltó un plato de comida no era un manjar, pero lo disfrutaban.

La vida en Medialuna
Era un pueblo muy pequeño y polvoriento donde solo se escuchaba el gorgojo de los animales, todo el mundo se encerraba en sus casas al medio día porque el sol era muy caliente, en la hora de la tarde todo los niños se vestían y se iban a jugar al parque ya que era el único centro de entretenimiento, los adultos se sentaban en las puertas de la casa hablar son sus vecinos a tomar una taza de café y hablar de todo el mundo.

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