Camino
y su primer amor imposible
Camino, una historia que
muestra el amor, la religiosidad, las enfermedades, el fanatismo y lo mágico.
Por. Sharit Romero Bolaño
En una familia religiosa, conformada
por José María, Gloria y dos hermosas hijas, Camino y Nuria ‘Yeyé’, el
catolicismo giraba en torno a las decisiones tomadas con respecto a un futuro,
tanto que hasta el día de la muerte de Camino estuvo presente.
Camino, una pequeña, quien
en una venta de libros conoció a su primer amor, y la cual sufría de una
enfermedad maligna que la llevaba a cama a cada segundo por fuertes dolores,
supo que cumplir sus sueños en el poco tiempo de vida sería su meta, sin tener
presente la decisión de su madre quien cambiaría todo, Gloria no hacía más que
poner su vida y la de su familia en las manos de Dios.
Era una mujer fanáticamente
católica, entregada al Señor en cuerpo y alma, sin importarle la decisión
alguna de las personas que conformaban su hogar, destruyó la vida de sus dos
pequeña y la de su esposo. Ella quería mostrar ante toda una sociedad que era
una madre ejemplar, entregada a su familia, pero en realidad no tenía un hogar
feliz, era un hogar desintegrado en el que ‘Yeyé’ fue su primera víctima,
quitándole la felicidad de conformar un hogar y estar con la persona que amaba
y mandándola a un convento, su vida entonces, giraba al servicio de los hombres
de la casa.
Una tarde luego de salir del
colegio, Camino suplicó a su madre no ser llevada a clases de cocina a la cual
solo asistían tres personas, sino que la acompañara a la clase de teatro, allí
asistía su mejor amiga y en la cual preparaban una obra de teatro titulada
“cenicienta”, sin pensarlo nuevamente se encontraría con ese niño quién una
mañana iluminó sus ojos y del cual se había enamorado con solo verlo y darse
cuenta que compartían los mismo gustos. Esa tarde su amiga bailaba con su primo
Jesús de una forma muy particular, sin saber y al momento de quitar su careta y
ser regañado por el profesor el cual dirigía la clase, él decidió sentarse al
lado de Camino sin darse cuenta que para ella el iluminaba sus segundos de vida.
Por medio del baile y
mientras era filmada por su padre, Camino alegraba sus tardes, y flechada por
el amor le ponía alegría y color a sus días, sin pensarlo al momento de saber
el nombre del chico al cual amaba y quien coincidía con el nombre del hijo de
Dios, ‘Jesús’, no hizo más que mencionarlo hasta el último segundo de su vida.
Deseaba pertenecer a la obra y ser la protagonista para así estar junto a
Jesús, pero esos días se volvieron grises cayó en crisis por su enfermedad y
entonces no hubo reversa, sus días estaban por finalizar y fue ahí cuando
terminó en cama y nunca más pudo volver a ver a su gran amor, solo en los
momentos mágicos de su vida, sus sueños parecían hermosos por verlo a él, pero
de un momento a otro tomaban un giro oscuro.
La muerte de su padre justo
en el momento que la carta esperada por su amada iba a ser entregada fue en
cierre para pérdida de esta emoción, pero al recibir una carta enviada por su
amiga y la cual era el afiche del sagrado corazón de Jesús, donde decía “Jesús
te ama”, tomándolo desde el doble sentido Camino supo que su espera había
terminado, lo que necesitaba ya está resuelto, por lo tanto era hora de
descansar y encontrarse con su padre en aquel lugar lleno de alegría.
Esa tarde la habitación de
Camino estaba repleta de gente, desde padres hasta las empleadas del hospital,
la hora de su muerte había llegado, sin pensarlo Camino se dejó llevar y en sus
alucinaciones apareció Jesús para cumplir su sueño, el final feliz de su obra
“La cenicienta”, dándole un beso al final y corriendo a los brazos de su padre,
Camino por fin descanso en paz, dejando un olor a rosas en su habitación.


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