Roberto Díaz, mecánico automotriz por experiencia y pasión
En
la lucha diaria por y desde un auto
Gracias a
las oportunidades de la vida y a sus ganas de salir adelante, Roberto Díaz hoy
tiene una mejor calidad de vida.
Por: Andrea Suárez
“Sabio no es aquel que cree
saberlo todo, sino aquel que todos los días tiene algo nuevo por aprender”,
estas son los primeras palabras con las que Roberto Díaz, sin querer, regala una
lección para toda la vida.
Un mecánico primeramente
empírico y más adelante, gracias a las oportunidades de la vida, un mecánico
profesional. Roberto Díaz aprendió su
oficio solo a través de la observación, su padre fue su ejemplo personal y
profesional, la universidad solo le ayudo a perfeccionar y ampliar sus
conocimientos, pues los básicos ya los atesoraba. A su padre, en sus propias
palabras, le debe toda la satisfacción y alegría que se desprende de su estilo
de vida.
Durante 10 años, desde las
seis de la mañana hasta las cuatro de la tarde, Roberto ejerció rutinariamente
el oficio de mecánico en un taller automovilístico en Riohacha – La Guajira,
destacándose por su experiencia, pasión
por los autos y responsabilidad. Solo los días que debía madrugar, dice entre
risas, pasaba la mayor parte de la mañana despistado.
Un día cualquiera de ese
último año en que cumplía 10 años en el mencionado taller, su jefe, como pocos,
reconoció su empeño y calidad laboral. “Decidió ayudarme a financiar mi carrera
como mecánico automotriz”, menciona con júbilo y emoción aquel gesto de bondad
por parte del jefe, quien más adelante se convirtió en su amigo y compadre. Hoy,
después de cinco años de haber culminado sus estudios en la educación superior,
Roberto le agradece a Dios por lo privilegiado que ha sido en la vida y además,
añade que “ese agradecimiento no solo es de dientes para afuera, al que puedo
ayudar, lo ayudo de todo corazón y siempre, sin excepción alguna, todo el que
llegue al negocio lo recibo con una gran sonrisa y amabilidad, ahí está la
clave de la excelencia con la que califican mi trabajo”.
Tal y como él lo expresó,
estando en su horario laboral, y haciendo esta entrevista, llegó Hugo José, uno
de sus fieles clientes que por la forma en que lo saludó parecía más un amigo
que un usuario de sus servicios. De igual forma, sucedió con dos o tres
personas más que llegaron a solicitar sus fiables y recomendados trabajos
mecánicos.
Según Roberto, su día es
bastante agitado, después de terminar sus estudios universitarios, se posicionó
como uno de los mejores mecánicos automotrices del taller de su compadre Joaquín
y por tanto, varios son los compañeros que recurren a él ante cualquier
emergencia laboral, las cuales, expresa que prefiere evitar haciendo su trabajo
correctamente. Eso implica, estar constantemente actualizado con respectos a
los avances mecánicos pues, cada día hay una variada innovación en los modelos de autos y por consiguiente tienen
diferentes formas de reparación.
Además de todas las
características laborales de Roberto, anteriormente descritas, resulta oportuno
mencionar que al preguntársele si su trabajo es justamente remunerado, manifiesta
que sí, pero sin abusar del cliente, lo cual es bastante común en su trabajo
puesto que, son mayoría las personas que ignoran costos y precios de
reparaciones, aparatos y herramientas mecánicas.
Por último, Roberto expresa
que no nació en las mejores condiciones de vida, pero que lo realmente
importante, valioso y satisfactorio de
eso es que no se estancó ahí, por lo cual cada mañana, con sus fuerzas y
energías renovadas, sale a la lucha por y desde un carro”.
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