Una labor de trascendencia cultural para la sociedad
samaria
“La satisfacción de mis clientes es lo más
importante, es la base de mi trabajo”, Roger Roys
A pesar de no poseer
estudios técnicos ni profesionales en corte y confección o diseño, él ha prosperado en este campo;
perseverando gracias a un don innato.
![]() |
| Roger Roys en las instalaciones de su taller. |
Por Paula Garcés Wilches
Roger Rafael Roys Cotes, un guajiro con 40 años
de edad, se dedica al diseño de modas; especialmente, a confeccionar vestidos
de gala, fantasía, novia, quinceañeros y
disfraces. Él empezó a desarrollar un gusto por este oficio hace 15 años,
debido a que sus sobrinas participaban en los reinados y bailes de sus colegios,
fue así como empezó a confeccionarles los trajes para los concursos e incluso
les preparaba las coreografías para sus presentaciones. Ya con el tiempo fue
creando clientela con las amigas de las sobrinas y amigas de él, y de esta
manera fue creciendo hasta el punto que tuvo que dejar de trabajar en unos
almacenes de ropa que tenía en San Andresito para dedicarse de lleno a la
modistería.
Este
guajiro dice tener un corazón completamente samario, pues a pesar de haber
nacido en el municipio de Manaure, ha vivido casi toda su vida en Santa Marta; en
su tierra natal estuvo sólo durante sus primero cuatro años de vida junto a sus padres, quienes le dieron
una crianza con mano fuerte y desde joven le inculcaron el comportamiento típico
de un hombre, con las características de masculinidad y virilidad.
Cursó
sus estudios primarios y secundarios en la capital magdalenense en la
Institución Educativa Distrital Liceo Celedón, donde en el transcurrir de los
años aparentemente era lo que la sociedad cataloga como un niño y un
adolescente normal. Sin embargo, siempre supo que tenía tendencias
homosexuales.
Al
terminar el bachillerato se mudó a Bogotá para iniciar su formación
universitaria en la Pontificia Universidad Javeriana en donde estudió Medicina
hasta octavo semestre. No terminó la academia porque no creyó que esa fuera su
verdadera pasión; entonces, decidió regresar a Santa Marta para buscar trabajo
y posteriormente contrajo matrimonio con Carmen Manjarrés, con quien duró siete
años casado y con quien tuvo un hijo, Jonathan Roys Manjarrés.
![]() |
| Diseño exclusivo de Roger Roys |
Cuando incursiona en el mundo de la modistería “sale del
closet”, como él mismo lo afirma. Se encontraba en una época bastante confusa.
Estaba felizmente casado, pero a la vez atraído por su compañero de trabajo en
San Andresito; es por esto que decide separarse de su esposa. En un principio
le daba temor el rechazo, principalmente de su hijo y demás familiares, por
ello oculta por un corto tiempo su pasión por hacer vestidos y trajes
exóticos. Sin embargo, se convence de
que el amor de su familia era suficientemente grande como para aceptarlo tal
como era.
Es
así como da sus primeros pasos en este mundo del diseño y confección con una
escuela de modelaje y de baile, haciendo
vestidos a familiares, amigos, vecinos y a los integrantes de su escuela. Con
el tiempo aumentó la clientela, los colegios de la ciudad lo contrataban, entre
estos el Bilingüe, Bureche, Presentación, Divino Niño y otros más.
Montó
un taller, en donde comenzó a ver sus frutos; pues, empieza a plasmar sus ideas
y hacerlas realidad en los vestidos que creaba para los reinados tanto regionales como nacionales e
internacionales. Posteriormente se mudó a donde reside actualmente, lugar en el
que se encuentra su taller Casa Roys, en el que lleva 10 años.
El
crecimiento que ha presenciado en su trabajo, ha sido impresionante. Hoy en día
cuenta con un grupo de trabajo con diez integrantes, que también se declaran abiertamente
como homosexuales, y con quienes más allá de tener una relación estrictamente
laboral, los considera como sus amigos y hermanos.
Cabe
resaltar, que su trabajo se destaca primordialmente en épocas de carnavales.
Asegura que sus diseños han contribuido en el folclor y la tradición para la
celebración de este tipo de festividades; que si bien, son muy importantes para
el desarrollo cultural de toda la zona norte del país.
Por
eso, expresa su orgullo al saber que su trabajo ha trascendido incluso a nivel
internacional, pues gracias a este ha estado en Punta Cana, Republica Dominicana;
Venezuela; Aruba; Curaçao y
Miami. Comenta con gran jocosidad, “¡lo único que me falta por conquistar es
Milán!”
Hoy
en día Roys se siente muy feliz por los logros que ha obtenido con su trabajo,
manifiesta que de la satisfacción del cliente depende su éxito o su fracaso.
Para él y su equipo de trabajo, lo más importante es que las personas a las que
ofrece su servicio sientan plena complacencia con el resultado de sus arduos y
duros esfuerzos, que lo llevan incluso a pasar días enteros sin dormir.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario