jueves, 24 de abril de 2014

Escorcia Iván, Parque El Cundí

Pasado, presente y futuro
“El Cundí”, un parque con mucha historia

Varias generaciones han pasado, y este centro de recreación se ha mantenido como uno  de los más concurridos de la ciudad.

Por Iván Escorcia

1946, bajo una mañana soleada y con una fuerte brisa como la que se está presentando actualmente, Don Néstor C. Bruges Daza, Manuel Diazgranados y Rodrigo Vives se reunieron para fundar uno de los mejores parques que tiene la ciudad de Santa Marta. Apellidos que hasta el día de hoy son muy conocidos, en el entorno samario, decidieron crear uno de los más representativos lugares de distracción y esparcimiento de toda la comunidad samaria.

Un parque con mucha historia como lo dice el título, ubicado en el centro de la ciudad y rodeado de discotecas y publicidad, donde generación tras generación han vivido muchos momentos tanto agradables como desagradables, pero que con mucha dedicación  y entrega  han mantenido el parque para disfrute de la sociedad.

Este centro de diversión por decirlo así,  colmado de muchos árboles, bancas, columpios, resbaladeros, y una brisa fresca que contagia a todos a sentarse a hablar con mucha tranquilidad de cosas del pasado, del presente e incluso del futuro con regocijo y satisfacción, se aglomeran todas las tardes a conversar sobre el parque, donde con mucha nostalgia recuerdan tantos momentos buenos y malos, pero que hoy por hoy se ríen de todas esas locuras que hicieron en este.

Sentado en una banca pensativo y sacando una cantidad de conclusiones acerca del parque el señor Eduardo Oliveros Valderrama, primo del icono samario, el ex jugador de fútbol, Carlos el “pibe” Valderrama , me concedió una breve entrevista y me comentó todo eso que ha vivido durante 72 años que ha transitado por el parque.

“Bueno, desde 1948 cuando ya el parque tenía 3 años, venía a jugar con mis amigos al escondido y a la “lleva”, eso sí después mi papá me daba una “pela” por haberme escapado. No había estos bares que hoy están, no estaba pavimentado todo esto. Era todo monte, las casas eran de barro y transitaban pocos carros por el parque.  Antes no se veía lo que se ve ahora. La seguridad era mejor y eso que no había tantos policías como los hay ahora. Uno podía caminar tranquilamente por el parque y también por la ciudad y no le pasaba nada. Tampoco había peleas ni riñas como ahora. Todo se ha vuelto un comercio y esto no es bueno para el parque. Todos estos bares lo que traen es peleas y drogadicción y los niños ven todo esto y aprenden lo malo. Los niños cogían los mangos para comérselos  y pegarse con ellos, las familias se reunían para compartir juntos momentos inolvidables. Eso sí era vida no como ahora,” Eso me comentó el señor  Eduardo Oliveros.

De jueves a domingos el parque se llena de mucha gente. Las discotecas colocan su música para el disfrute de la gente. El ron y el baile se apoderan de los jóvenes y adultos que van allá por un poco de entretenimiento. Una cancha de fútbol cercana al parque que ha sido testigo de muchos bailes y casetas realizadas ahí se mantiene vigente en este popular parque.
Hoy en día el parque se mantiene en buen estado a pesar de la cantidad de problemas que ha tenido, pero con la ayuda de los residentes del sector se ha podido sostener.

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