Cuarenta días de reflexión
Hoy miércoles de Ceniza, es
el comienzo de un largo periodo de meditación y purificación para todos los
creyentes de la iglesia Católica, quienes portan en su frente la señal de la
cruz.
Por Yulibeth Quintana Suárez
En
el recorrido de este nuevo mes, en muchos lugares se vive la Cuaresma, un
tiempo conveniente para buscar de Dios, a través de la oración, los ayunos, la
penitencia y el perdón, dejando atrás todo lo malo. Es decir, el pecado que
durante el carnaval muchos fieles cometieron y que hoy en busca de la
misericordia del creador, son renovados, limpios de ese mal.
Es por esta razón, que para
la población católica es importante enmarcar en sus frentes el signo de la cruz,
en representación de arrepentimiento, de
lo que son y en lo que se convertirán,
“solo polvo”, como lo afirma el señor Juan Restrepo, un samario muy católico,
que piensa que la Cuaresma es un lapso de preparación espiritual, y que la
Semana Santa, es una fiesta religiosa interesante, en la cual no acostumbra a
comer pescado los viernes santos.
Para Peter Dickinson,
quien decidió tomar por estos días unas
vacaciones en esta ciudad. Esta época de pascua, como él la llama, le parece lo
más normal. Pues se considera no muy religioso, pero tiene claro que es una
conmemoración que se realiza a la muerte y resurrección de Jesús. Según este norte americano, en su tierra este
acontecimiento tiene una gran significación, “todo es diferente a como es aquí
en Colombia, porque allá no hacen fiestas, si no que los practicantes de la
iglesia Episcopal, se reúnen en familia durante los días sagrados, y el más considerable
es el domingo porque ellos hacen en su congregación una ceremonia por ser el día de ramos”.
Es importante resaltar, que
para muchas personas, la Cuaresma y la
Semana Santa, poseen la misma
significación, que es una fiesta religiosa de gran relevancia para la comunidad
Católica Apostólica Romana, en la cual el jueves y el viernes santo, no se
puede comer carne si no que se debe estar en abstinencia, reflexionando, en
unión y oración constante tres veces en el día, así lo manifiesta, el señor Jhon Ferley, un turista caleño que desde muy
niño sus padres le inculcaron estas costumbres católicas y lo que simboliza la
cruz los miércoles de Ceniza.
Finalmente, es conveniente
aclarar que estas dos festividades religiosas, no comprenden la misma conceptualización.
Dado que, la Cuaresma es un camino de preparación donde
el ser humano desea estar en comunión
con Dios. Y la Semana Santa, es
ese momento en el que se recuerda todo lo que vivió Jesús al morir y su resurrección.
Sin embargo, para muchos jóvenes, esto no es más que una
pachanga santa, así la llaman; ya que, en algunos lugares de este país, se ha
convertido en algo comercial y cultural donde como toda fiesta se disfruta
bailando y consumiendo licor sin ningún remordimiento, debido a que no contamos
con una idea religiosa fuertemente arraigada a nuestras costumbres.

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