viernes, 25 de abril de 2014

Martínez Adalberto, Cerro El Cundí

Una vista llena de magia e historia
Paso a paso el ritmo cardíaco se va acelerando  

La mañana empieza con una brisa fría y casi mística, así se da inicio a la visita del cerro del Cundí, el cual guarda a la virgen de la Medalla Milagrosa, uno de los lugares más históricos de la capital del Magdalena.

Por: Adalberto Martínez


Diagonal a la Universidad Sergio Arboleda seccional Santa Marta, se encuentra de manera imponte y majestuosa la virgen de la Medalla Milagrosa, ubicada quizás en uno de los miradores más panorámicos  y centrados de la ciudad de la Santa Marta, el cerro del barrio el Cundí ubicado entre la carrera 12 con calle 17 y la avenida del Libertador.


7:15 a.m., el grupo de tercer semestre de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Sergio Arboleda, emprende la visita al cerro del Cundí, el ánimo es bajo, la mañana para jóvenes entre 17 y  20 años es casi un tabú, no por hecho de ser un misterio social, sino porque a esa hora nadie con esa edad tiene ganas de hablar, es decir, todos prefieren estar cómodos en una cama quejándose de las materias y de los profesores insoportables, es un hecho comprobado.

Esteban Sánchez en su casa en
la ciudad de Santa Marta 

 Adentrándose al cerro se percibe una vista abrumadora del estado de este, el camino se encuentra lleno de basura y en muy mal estado, esto sucede a solo 3 minutos de caminata. Poco a poco la vista panorámica se va haciendo más imponente que el camino en sí, al ritmo de una buena rola y en compañía de la brisa fresca, se percibe un ánimo de esperanza, alegría y mucho entusiasmo, las ideas toman el bus directo a su mundo y se comienza a percibir la magia de la cual todo el mundo habla. La vista de una ciudad histórica llena de alegría a todos los que la visitan, por eso Santa Marta y Colombia en general, es conocida por tener a las personas más felices del mundo. 

Todo cambia; ya la pereza quedó a mitad de camino, la ganas de dormir se convierten en un sueño con los ojos abiertos y el ritmo cardiaco comienza a descender a su ritmo normal, “hemos llegado”, dice el docente, la atención colectiva se concentra a la majestuosidad de la virgen de la Medalla Milagrosa, una escultura hecha por el artista Antonio Esteban Sánchez Jiménez, magdalenense  graduado de la Escuela de Bellas Artes en Bogotá, la virgen es considerada una las muestras religiosas más bellas de la ciudad, fue esculpida a finales de los años 40, en la casa de Sánchez en la ciudad de Santa Marta, el rostro de esta virgen fue basado en las facciones de la esposa del artista Eva Molinares.


Grandes edificaciones se pueden identificar desde el cerro, el Liceo Celedon, la Catedral, el Puerto, entre otros lugares llenos de historia, la ciudad de Santa Marta esconde grandes misterios e historias por contar, quien tenga la valentía de venir a preguntar contará una historia que solo un samario conocerá.


 La virgen posa su piadosa mirada en el horizonte del mar, su posición es en dirección al océano con los brazos abiertos, dejando saber a toda la comunidad samaria y visitantes en general, que la ciudad recibe a todos con amor y piedad.  

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