Creador de contraste
¿Parque o estadero?
Un solo lugar, una sola
esencia, El Cundí.
Por Yiseth Jiménez
A las 2:00 de la tarde, cuando el sol
envuelve a todo la perla del Caribe, la brisa empieza a escasear y el
tiempo marca 31 grados centígrados, hay un rincón donde los árboles acompañados
de la brisa arman un conjunto de sonidos que transmiten paz y alegría, calor
humano que refugia y un complot entre música y licor que define la esencia del
costeño en todo su esplendor.
El parque El Cundí, mas conocido como “El Níspero”
es uno de los lugares más visitados por los samarios desde hace 66 años, por el
ambiente hogareño que transmite, es como sentarse en la terraza de su casa con
amigos y armar una típica parranda vallenata. Por cierto, es un lugar de
contrastes, por las tardes es habitual estar con la familia y cuando sale la
luna se convierte en un recinto de licor y amigos.
Son dispersos los conceptos de su procedencia, “el parque lo hizo la
comunidad”, señaló uno de los habitantes, Alberto Correa. Pero oficialmente fue
creado bajo el mandato de Rodrigo de Vives el 12 de agosto de 1948. Son muchas
las opiniones, si se habla con un
anciano, diría que es un lugar que patrocina el callejeo de la juventud y al
ver la postura de jóvenes que pasean las calles del parque optan por decir que
es un lugar donde se pasa “chévere”. Ciertamente, el parque Cundí, representa
para cada persona un significado distinto, que reúne características que hace
que sea un punto de encuentro para los samarios.
“Ahora con otro ambiente” fue la respuesta de
Susana, habitante del sector. Además, dueña
de un local que distribuye café, define al parque como un lugar que reúne a
estudiantes para “beber”, y no se cumple el objetivo de establecer un sitio de recreación, sino
donde cualquiera pone una olla de sopa y llega con un carro a adueñarse de una
cuadra o un lugar donde el comercio es el protagonista, debido a esto, la comunidad se ha visto obligada a desalojar
sus viviendas para darle paso a éste
“otro ambiente”.
Con respecto al ambiente, cabe mencionar que
El Níspero, es un estadero que hace 32 años funciona abiertamente en una
esquina cuyos dueños son la familia Correa. Es imposible que se hable del
parque Cundí y no se mencione al Níspero, puesto que, se ha convertido en un
punto de referencia por su popularidad en la ciudad. Alberto Correa señala que, “antes al parque
no lo visitaba nadie”, la fama se la debe al negocio de su familia, es por eso
que se suele confundir, si es un parque o un estadero, debido a la
arbitrariedad de las personas en ocupar todo el sitio.
Como en toda comunidad existen los problemas sociales, como toda ciudad va en
pro de crecimiento, como todo parque
necesita de recreaciones, como toda licorería se requiere del licor, como todo lo
general necesita su particularidad y
como todo parque, El Cundí, necesita a los samarios. Se requiere de lugares que
marquen la diferencia no por características negativas, sino, por mostrar lo
mejor, aunque muchos se nieguen, si se puede mezclar parque y estadero con un
toque de equilibrio.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario