Saliendo de la rutina
Ascendiendo a otro
mundo
Un
grupo de jóvenes estudiantes de tercer semestre de Comunicación Social y
Periodismo la universidad Sergio Arboleda- Santa Marta, deciden subir a lo más
alto del cerro de la virgen de la Medalla Milagrosa.
Por: Alberto José
Jiménez Alfaro
En
una mañana suave y tranquila, como todas las que transcurren a diario, un grupo
de jóvenes estudiantes de Comunicación Social y Periodismo, saliendo de la
monotonía de los salones de clases, suben a uno de los lugares en los cuales se
obtiene una visión casi perfecta de la panorámica de la ciudad de Santa Marta, Magdalena.
Liderados
por su profesor Carlos Blanco Botero, estos periodistas en potencia observan la
majestuosidad de la ciudad con la bahía más bella de América, mientras el suave
roce del viento y el olor a hierba fresca, hace de este momento algo único.
El
cerro de la virgen de la Medalla Milagrosa, ubicado en el barrio El Cundí de la
capital magdalenense, es el destino al cual han decidido llegar, un lugar perfecto
para relajarse, compartir y alejarse un poco de la realidad que viven a menudo
en el campus universitario.
La
caminata tuvo como lugar de salida la sede centro de la Universidad Sergio Arboleda, y aunque a
muchos se les dificulta ascender hasta el pico más alto de este cerro, para
todos es una experiencia gratificante, lo cual se refleja en las sonrisas de
oreja a oreja que se vislumbran en los rostros de cada uno de estos jóvenes que
persiguen el sueño de llegar a ser de las mejores generaciones de periodistas
del país.
Al
momento de llegar a lo más alto, el paisaje que se observa es sencillamente
espectacular: los árboles, las montañas, el mar, todo se convierte en algo
fascinante para la vista de cualquier persona que suba a admirar la belleza de
Santa Marta. Además, en medio del panorama se imponía el majestuoso monumento
Liceo Celedón de donde egresaron importantes personajes de la historia de la
ciudad y del país.
Durante
la corta estancia, de aproximadamente una hora, aprovecharon para dialogar
sobre temas de la cotidianidad, tomarse fotos, relajarse, e incluso, una osada
y extrovertida estudiante, optó por subir al monumento de la virgen y desde
allí observar mejor el hermoso paisaje y capturar memorables momentos y la
belleza paisajística de la ciudad.
Por
otra parte, se notó en la actitud de varios, el descontento por el estado en el
cual se encuentra la escultura de la virgen de la Medalla Milagrosa, porque a
pesar que en términos arquitectónicos está en perfecto estado, esta reliquia de
la ciudad, está llena de basura, que es arrojada por los habitantes de la calle
que llegan hasta este lugar, y por personas del común que suben a contemplar a
la ciudad.
Finalizada
esta visita, en la cual muchos también aprovecharon para enviar sus plegarias a
la virgen, descendieron por el trayecto curveado de este cerro. Ya estando
abajo, algunos decidieron hidratarse un poco, mientras otros decidieron volver
directamente a la universidad, a retomar su jornada matutina como estudiantes.
Maravillosamente
fue una mañana especial, fuera de lo común, y en la cual se disfrutó de algo
más que una clase de Taller de comunicación III, de una experiencia para volver
a realizar.

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