Tranquilidad
y alegría en santa marta
El parque el Cundí
un lugar para disfrutar
El
sonido de los árboles es la mejor
armonía que se puede escuchar en una tarde soleada acompañado del canto de los
pájaros.
Por
Jane Hoyos
Las tardes de Santa Marta por
lo general son muy calientes, el calor se vuelve fastidioso y la sed es impresionante;
el parque el Cundí es un espacio que podemos utilizar para tomar un buen descanso
bajo la sombra de los árboles de mango y trupillos. Además, es un parque que
guarda una historia muy bonita escrita en un pedazo de piedra ubicada en ese
lugar. Este sitio fue fundado por Néstor Bruges Daza, Manuel Diazgranados y
Rodrigo Vives en 1946, fue bautizado como el Cundí, hoy en día es llamado en
ocasiones como el Níspero, esto se debe
a un establecimiento que a tenido mucha fama por su venta de licores y la
compañía de buena música.
Sentarse en parque el Cundí
a las dos de la tarde es disfrutar de un ambiente agradable, junto al sonido
del viento, el canto de las aves y la risa de los niños que juegan alegres en
los columpios y toboganes. Cuando empieza el fin de semana el Cundí toma un
giro diferente, ya esa tranquilidad se convierte en un ambiente de rumba y
fiesta que se da por los diferentes
locales y establecimientos que se prestan para diferente tipo de cosas.
Muchas personas visitan frecuentemente
el parque, desde niños hasta adultos,
que desde tiempos atrás han visitado ese lugar, como Gabriel Martínez un
psicólogo y docente que ha compartido con
sus alumnos hace mas de 10 años en el Cundí, además de eso, ha
disfrutado las noches de rumba que vive todos los fines de semana junto a sus
colegas. Se siente cómodo por la seguridad
del lugar, ya que está muy bien iluminado y cuenta con los cuadrantes de
la Policía Nacional.
De igual forma los niños de seis a siete años llegan dos veces al parque para
jugar y distraerse en los columpios y después de eso disfrutar de los ricos
mangos que se vende allí mismo en el parque. Los jóvenes de la corporación
ubicada en esa misma parte antes de tomar sus classe toman un pequeño descanso
en la bancas ubicadas debajo de los árboles.
El parque es visitado por
Eduardo Olivero Valderrama, de 72 años de edad, primo del Pibe Valderrama. Eduardo
desde los seis años ha frecuentado el lugar para tomar aire fresco. También dice que el parque el Cundí antes solo
contaba con algunas casas y el resto era puro monte, hoy en día se ha vuelto
puro comercio, la seguridad ha mejorado, pero las peleas y la violencia por
causa del alcohol han aumentado; lo que
mas le ha gustado del cambio que ha tenido el parque es la estatua grande del
Divino Niño que se ubica en todo el centro del parque el Cundí.
El parque tiene un poquito
para cada cosa, en las tardes para relajarse, en las noches para disfrutar de
una buena rumba junto a los sonidos de
los carros y la música de los bares y estaderos y más si es en épocas de
carnavales que junto a la maicena y la espuma hacen un ambiente muy agradable
para compartir con familiares y amigos.
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