El buen trabajador samario
La importancia de ser persona
La forma de ganarse la vida
es mejor hacerlo de forma honesta para ganarse la confianza de los demás.
Por
Jane Hoyos
La mayoría de las personas
sueñan tener un excelente trabajo y mantener feliz a su familia. La formación como
persona, las ganas para salir adelante y el esfuerzo son los motores que llevan
a cualquier persona al éxito. Pero este éxito no es solo económico, se puede
definir de una manera personal, como el de llevarse una impresión de cada
persona a la cual le prestas tus
servicio, independientemente de lo que trabajes, hacer feliz a tu familia siendo
honestos en ello y contigo mismo.
Con lo anterior me refiero a
la vida y al trabajo de John Alexander,
un samario de 58 años que ha dedicado la
mayor parte de su tiempo en
trabajar en el negocio familiar, que es
de hacer o reparar puertas y ventanas de aluminio, rejas y algunas veces
soldar. Es un pequeño negocio que ha sido herencia familiar, desde muy pequeño
le colaboraba a su padre, que en ese tiempo era el jefe y además de eso tenía
otros trabajadores adicionales cuando el trabajo era muy grande.
Las enseñanzas de su
padre le han servido para sacar adelante
el negocio y así mismo asegurarles un futuro a sus hijos que ya están en la
adolescencia. A este trabajador samario
le gustaría que el negocio siguiera en su familia pero realmente quiere un
futuro mejor para sus dos hijos, es por eso que se sacrifica para que ellos
tengan una mejor vida. Esto no quiere decir que John Alexander no tenga una
mejor vida, al contrario, se siente orgulloso de ser un trabajador que día tras
día les regala una sonrisa a todos sus clientes y al mismo tiempo estos se
sienten felices de ser atendido por una persona tan amable como él.
En una pequeña conversación,
nos cuenta cómo hace su trabajo tan
bien; desde muy temprano se levanta a
desayunar, como a la siete de la mañana abre su negocio donde empieza a
realizar algunos trabajos pendientes, tienen un pequeño grupo de trabajo más o
menos unos tres y si el trabajo es muy grande contrata más gente que al igual
que él son muy honestos; cierra las puertas de su negocio a las seis y media a
siete de la noche.
Me atrevo a entrevistar a un
clienta de ese negocio, la cual se encontraba allí para mandar arreglar una
puerta en mal estado, me comenta muy
tranquila que cada vez que tiene algún problema de ese tipo piensa en el
señor John, el cual siempre está dispuesto en solucionarlo. Además de eso, los
años que lleva de conocerlo son muchos y eso le brinda mucha tranquilidad y
confianza.
Después de la muerte de su
padre el negocio quedó en manos de él, no es hijo único, tiene una hermana que
vive en Ciénaga con su esposo, nunca se interesó en este tipo de cosas. El
negocio le ha traído muchas ganancias, en algunas épocas le va muy bien pero
hay otros días que son difíciles tanto para él como para sus empleados.
Este trabajador honrado,
sueña con agrandar su negocio, aunque cada año tiene un nuevo proyecto para
este, en este año pretende ampliarlo y así tener una mejor organización. El
estilo de vida no hace a la persona, sino su personalidad.
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