viernes, 25 de abril de 2014

Hoyos Jane, Entrevista de oficio

El buen trabajador samario
La importancia de ser persona

La forma de ganarse la vida es mejor hacerlo de forma honesta para ganarse la confianza de los demás.

Por Jane Hoyos

La mayoría de las personas sueñan tener un excelente trabajo y mantener feliz a su familia. La formación como persona, las ganas para salir adelante y el esfuerzo son los motores que llevan a cualquier persona al éxito. Pero este éxito no es solo económico, se puede definir de una manera personal, como el de llevarse una impresión de cada persona a la cual  le prestas tus servicio, independientemente de lo que trabajes, hacer feliz a tu familia siendo honestos en ello y contigo mismo.


Con lo anterior me refiero a la vida  y al trabajo de John Alexander, un samario de 58 años que ha dedicado la  mayor parte de su  tiempo en trabajar en el  negocio familiar, que es de hacer o reparar puertas y ventanas de aluminio, rejas y algunas veces soldar. Es un pequeño negocio que ha sido herencia familiar, desde muy pequeño le colaboraba a su padre, que en ese tiempo era el jefe y además de eso tenía otros trabajadores adicionales cuando el trabajo era muy grande.

Las enseñanzas de su padre  le han servido para sacar adelante el negocio y así mismo asegurarles un futuro a sus hijos que ya están en la adolescencia. A  este trabajador samario le gustaría que el negocio siguiera en su familia pero realmente quiere un futuro mejor para sus dos hijos, es por eso que se sacrifica para que ellos tengan una mejor vida. Esto no quiere decir que John Alexander no tenga una mejor vida, al contrario, se siente orgulloso de ser un trabajador que día tras día les regala una sonrisa a todos sus clientes y al mismo tiempo estos se sienten felices de ser atendido por una persona tan amable como él.

En una pequeña conversación, nos cuenta cómo  hace su trabajo tan bien; desde muy temprano se levanta a  desayunar, como a la siete de la mañana abre su negocio donde empieza a realizar algunos trabajos pendientes, tienen un pequeño grupo de trabajo más o menos unos tres y si el trabajo es muy grande contrata más gente que al igual que él son muy honestos; cierra las puertas de su negocio a las seis y media a siete de la noche.
Me atrevo a entrevistar a un clienta de ese negocio, la cual se encontraba allí para mandar arreglar una puerta en mal estado, me comenta muy  tranquila que cada vez que tiene algún problema de ese tipo piensa en el señor John, el cual siempre está dispuesto en solucionarlo. Además de eso, los años que lleva de conocerlo son muchos y eso le brinda mucha tranquilidad y confianza.

Después de la muerte de su padre el negocio quedó en manos de él, no es hijo único, tiene una hermana que vive en Ciénaga con su esposo, nunca se interesó en este tipo de cosas. El negocio le ha traído muchas ganancias, en algunas épocas le va muy bien pero hay otros días que son difíciles tanto para él como para sus empleados.
Este trabajador honrado, sueña con agrandar su negocio, aunque cada año tiene un nuevo proyecto para este, en este año pretende ampliarlo y así tener una mejor organización. El estilo de vida no hace a la persona, sino su personalidad.


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