Un
joven de grandes aspiraciones
“Me siento cien por ciento guamalero, aunque haya nacido
en El Banco”: Alberto Jiménez
Con
una sonrisa siempre en su rostro y un gran carisma, sueña con hacer historia.
Por
Paula Daniela Garcés Wilches
Con tan solo 16 años,
Alberto José Jiménez Alfaro, es un joven estudiante de tercer semestre de Comunicación
Social y Periodismo en la Universidad Sergio Arboleda.
Llegó
a Santa Marta desde Guamal en busca de un futuro mejor y con ganas de hacer
realidad sus sueños de ser un periodista con alma humana y gran corazón. No
oculta su orgullo de provenir de una provincia del Magdalena.
Soy
oriundo de El Banco, Magdalena; pero sólo estuve allí durante un corto tiempo.
Luego me mudé a Guamal y desde entonces ha sido mi lugar de residencia, por eso
me considero completamente guamalero.
¿Cómo
fueron esos años de su niñez en Guamal?
La
vida en un pueblo como Guamal es bastante calmada, la gente es muy abierta y
calurosa. El entorno en el que crecí fue, de igual manera, muy familiar; los
fines de semana o en las tardes después de terminar la jornada escolar me
gustaba ir a la finca de mi abuelo a montar caballo y jugar con las gallinas y
los chivos.
¿De
qué manera han influido sus padres en la formación de su personalidad?
Bueno,
al tener una madre costeña y un padre bogotano creo que soy una mezcla de dos
tipos de temperamentos diferentes. He heredado la alegría y el sabor del
costeño; pero, igualmente, tengo una inclinación a la dureza y el temple de los
cachacos.
Así
que creo que ha sido clave la educación y la crianza que mis padres me han dado
para moldear una personalidad abierta y tolerante a la diversidad de caracteres
a los que debemos enfrentarnos diariamente los seres humanos.
¿Cuáles
son sus ideales?
No
creo en la política. Pienso que es un desperdicio votar en las condiciones
actuales, donde, si no son todos, la mayoría de los políticos están bajo el
dominio de la corrupción.
Por
otra parte, mi lema es que ante todo se debe ser humilde. Te va a llevar a ser
más grande la humildad y la modestia, que darse ínfulas.
Si
no hubiera sido la Comunicación, ¿qué le habría gustado estudiar?
Como
te comenté, en mi niñez me gustaba ir a la finca; por lo tanto, en un principio
me inclinaba por la veterinaria. Ya cuando estaba en el bachillerato tuve
interés por las carreras empresariales como la administración, las finanzas y
el mercadeo, pues mi colegio tenía ese énfasis. Así que si no hubiera sido la
comunicación, habría optado por alguna de esas. Además, a mi papá le hubiera
gustado.
¿Por
qué decidió estudiar en Santa Marta?
Santa
Marta fue la mejor opción respecto a costos y distancia. No quería estar muy
lejos de mi hogar, para poder visitar a mis padres. También, aquí estoy
viviendo en la casa de unos familiares, lo cual abarata los costos de vivienda
y manutención.
¿Cómo
le afectó el cambio de vivir en un pueblo a una ciudad?
Separarme
de mi familia me dio muy duro, soy muy apegado a mis padres y a mis hermanos.
Fue la primera vez en la que salí de mi hogar, eso te hace dejar muchas
comodidades. De pronto esa fue la razón por la que los semestres pasados no di
todo mi potencial en mi desarrollo académico.
¡Por
algo se dice que no hay nada mejor como el hotel mama!
¿Le
gustaría emprender algún proyecto en la Universidad?
Por
supuesto, al inicio de la carrera la radio fue mi primer amor. Entonces, empecé
a participar en la radio Voces. Ha sido una experiencia enriquecedora, a partir
de esta siento que puedo aportar un grano de arena a la sociedad samaria y
magdalenense.
¿Qué
sueños y aspiraciones tiene por cumplir?
Mi
mayor aspiración es ser un gran periodista, que mi trabajo sea la mayor
expresión del trabajo periodístico.
¿Cómo
se idealiza en un futuro?
Convertido
en un excelente e importante representante de esta bella profesión.
¿Le
gustaría estudiar otra carrera más adelante?
No,
mi única pasión y aspiración es la comunicación social y el periodismo. Eso sí,
enfocándome en los medios audiovisuales.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario