Pedir nunca fue una opción
María Concepción López López, líder del hogar de paso en Santa Ana, Magdalena.
No estoy de acuerdo con las familias que salen a una calle a sentarse en una esquina con un cartón y sus hijos en el suelo mendigando ¡ese no es el conflicto armado! Opina esta víctima del terrorismo en Colombia.
Por: Jhoser Bermúdez
Una santandereana, quien vivió en el Magdalena Medio, en San Rafael, un pueblo entre Barrancabermeja y el Cesar y a quien los paramilitares desplazaron en el año 2000, cuenta cómo fue su travesía hasta llegar a propugnar los derechos de aquellas personas que como ella en algún momento sufrieron y sufren la inútil guerra que ha agobiado a este país por más de 50 años.
María quien desde que sufrió el despojo de todos sus bienes, quiso buscar una solución no solo para su vida, la de sus cuatro hijos y siete nietos, sino que se interesó en buscar una mejor vida para las personas que viven en las calles, pero así como los apoya también los juzga por sentarse a pedir limosnas y no hacer el intento de buscar una mejor vida en un trabajo honrado.
En ese tiempo yo tenía una panadería, ellos llegaron como a las 2 de la tarde. Dos de ellos se sentaron en un extremo del lugar y yo me senté en otro. Uno de ellos sacó una pistola 9 milímetros. La sacó lentamente con una expresión de autoridad en su rostro y me dijo “mire aquí hay millón ochocientos, váyase con esto”. Ya venían con unos listados y le iban diciendo a la gente, usted para acá, usted para allá.
¿Para qué y cómo repartían a las personas?
¿Para qué y cómo repartían a las personas?
A los que les interesaban por tener fincas y otras cosas, los ponían en un grupo, en otro ponían a los que no les interesaban y de los cuales no podían sacar nada y también apartaban a los jóvenes que se iban a llevar.
¿En ese momento cuál era su mayor temor?
¿En ese momento cuál era su mayor temor?
El temor eran mis hijos, porque a esa hora estaban en el colegio, ese era mi gran miedo, mis hijos…
¿Cómo hizo para salir del lugar con sus hijos y nietos?
¿Cómo hizo para salir del lugar con sus hijos y nietos?
A tres de mis hijos y todos mis nietos los dejaron conmigo porque eran muy pequeños, pero a uno de mis hijos, al mayor lo reclutaron, pero gracias a Dios a los tres días lo saqué y nos pudimos ir de ese lugar.
¿Cómo fue su llegada a Santa Ana?
¿Cómo fue su llegada a Santa Ana?
Yo llegué unos días a Santa Marta, pero para nosotros era muy difícil vivir en una ciudad siendo tantos, y por eso decidimos buscar en un pueblo alejado de la ciudad.
¿Cómo consiguió hogar para usted y sus familiares?
¿Cómo consiguió hogar para usted y sus familiares?
Comencé pidiendo trabajo para mí, y luego busqué en la alcaldía del pueblo para que me dieran ayudas de camas y otros implementos, fue ahí cuando logré la ayuda de las personas de la Casa de la Mujer, quienes me asignaron una casa, para los míos y las personas que llegaran en nuestra condición.
¿Por qué considera que el conflicto armado no se refleja en mendigar?
¿Por qué considera que el conflicto armado no se refleja en mendigar?
Porque nosotras las personas que sufrimos de la violencia casi nunca nos sentamos a pedir, siempre buscamos una solución con trabajo honrado, los que piden o son unos flojos o tienen eso como “trabajo”.

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