Los exorcismos son lo mío
Entre santos y demonios
“Desde que empecé en el seminario, Dios me dio este don”, padre Echeona.
Por: Misael Polo
Hace cuatro años, el párroco Armado Echeona Melo fue designado por el obispo de la ciudad de Santa Marta Ugo Puccini Banfi, como el encargado de los exorcismos de toda la ciudad, desde ese momento comenzó una constante lucha contra los ataques del mal sobre personas poseídas, su firmeza espiritual y constante oración lo hacen fuerte ante los poderes del mal.
Este sacerdote es el párroco de la iglesia Jesús de la Divina Misericordia del barrio el Cisne. Desde que estaba en el seminario, adelantando su preparación sacerdotal sintió el llamado de Dios para realizar esta ardua labor, que necesita de templanza, amor y dominio propio, que solo los da el altísimo a quienes entregan en su totalidad la vida a Él.
¿Cuándo supo usted que podía dedicarse a expulsar demonios?
Desde que estaba en seminario sentí que Dios me había llamado para ejecutar esta labor, sentí que él me había regalado el don de echar fuera los demonios en su santo nombre.
¿Qué preparación tuvo usted para desempeñar esta labor?
Como lo dije antes, Dios me regaló de sus dones para actuar en su nombre, puedo decir que soy un exorcista empírico, pues no tuve ninguna preparación, solo me documento bien leyendo libros de autores expertos en el tema y por supuesto una vida de oración constante y firme.
¿Hace cuantos años usted se dedica a los exorcismos?
Hace cuatro años el obispo de la ciudad me designó esta labor, claro que hace tiempo venía con las ganas de dedicarme a esto. El obispo vio en mi la persona idónea para desempeñar el cargo y desde entonces hago los exorcismos y las terapias de liberación, a las personas de la ciudad.
¿Cuál es el proceso para solicitar un exorcismo?
Primero se debe hablar con el párroco de la iglesia a la que pertenece la persona que necesita el exorcismo, luego entra en terapia de liberación conmigo y depende lo que pase en las terapias, yo consideraré si necesita un exorcismo como tal.
¿Cuáles experiencias han marcado su vida?
La que más me impactó, fue mi primera vez, primero porque nunca antes me había enfrentado cara a cara con esta situación y segundo porque fue fuerte esa lucha y otra segunda experiencia que me impactó, fue la de un hombre que estaba poseído por un demonio que no lo dejaba ni siquiera ir a trabajar y perdió su negocito, porque no podía ni caminar, fue triste esa situación.
¿Cómo es la preparación para un exorcismo?
Primero hay que estar en constante oración, firme y fuerte, ayunar, además de eso limpiarme de todos mis pecados, limpiar mi mente y mi espíritu, luego cubrirme con la sangre de Cristo y por último tener mucha fe de que Dios actuará a través de mí y que ese demonio será expulsado, y luego sí a la batalla.
¿Padre y después de la batalla como se siente?
Luego de la batalla espiritual, como cualquier batalla terrenal me siento cansado tanto física como espiritualmente y al igual que al prepararme debo entrar en oración y ayuno constante para recuperar mi paz interior y recobrar las fuerzas en mi espíritu.
¿Cree usted que los demonios se pueden trasmitir cuando se está haciendo el ritual del exorcismo?
Es prácticamente imposible que un demonio se traspase de un cuerpo a otro, puesto que estos no andan como pedro por su casa de cuerpo en cuerpo, ellos escogen a la persona en la que van a habitar o las persona que practican magia negra los envían a las personas a la que le quieren hacer daño.
Siendo así las cosas ¿Cómo se trasmiten los espíritus?
Los espíritus se trasmiten por la gran cantidad de cargas negativas, por las constantes peleas en las familias y estar siempre en discordia con las personas o como te dije antes, si alguna persona que practica magia negra lo manda a otra persona.
¿Los espíritus tienen nombres?
Sí claro, todos los espíritus se hacen presentes con su nombre y para empezar el exorcismo debemos preguntar sus nombres, claro que en los casos más extremos las personas son poseídas por el mismo Satanás.
¿Usted sostiene una charla con el espíritu maligno?
No para nada, primero porque debemos sostener una actitud de superioridad y segundo porque los demonios tienen como objetivo confundirnos, puesto que las batallas espirituales se libran con el pensamiento y el espíritu.

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