Caminando por la realidad
“Cuando empecé pelaba cebollín”, José Almenares
La historia de un vendedor de frutas,
del sector del mercado público de Santa Marta.
Por:
Alberto José Jiménez Alfaro
José
Almenares es un hombre oriundo de la ciudad de Valledupar (Cesar) que por la
cruel violencia que se presentaba en dicha ciudad, tuvo que partir hace más de
20 años a la ciudad de Santa Marta, en busca de nuevos horizontes y una mejor
calidad de vida para él y su familia.
A
pesar de todas las dificultades por las cuales ha atravesado en la vida,
siempre ha logrado salir adelante, y ve en sus hijos la razón principal por la
cual salir a luchar en el día a día.
Señor José, buenos
días ¿Hace cuánto se dedica usted a laborar dentro del mercado público?
Alrededor
de 18 años, pero aquí en el puesto en el que estoy ahora, llevo 10 años.
¿Cómo fueron sus
inicios como comerciante de este lugar?
Yo
tuve que venirme de Valledupar, desplazado por la violencia, llegué acá y enseguida
busqué un trabajo estable, por eso cuando empecé pelaba cebollín, luego conseguí
una carretilla, hasta que pude establecerme en un puesto fijo, y seguí con la
venta de frutas y verduras.
¿A qué hora empieza
su jornada laboral y a qué hora termina?
Yo
llego aquí a las 4:00 a.m., voy y compro mercancía, regreso a hacer el aseo del
puesto, y de ahí hasta las 7:00 p.m., que me regreso a mi lugar de residencia.
Cuando usted se va
¿Dónde deja la mercancía?
Se
deja aquí en el puesto, la tapo con sacos y papel de bolsas.
¿No teme que le roben
algún día?
No,
porque aquí todos pagamos por la celaduría de noche, de igual forma en el día
está siempre vigiando la policía y aquí a la vuelta queda el CAI.
¿Cuál es la fruta que
más se vende aquí en su puesto de trabajo?
La
verdad que vendo de todo, pero si hay una fruta que se venda bastante es la papaya.
¿En qué época del año
se vende más?
En
las épocas de festividades, en especial Diciembre y Semana Santa.
En un día normal de
ventas ¿Cuántos ingresos pueden entrarle a usted aquí en su negocio?
Depende,
hay días buenos en que se vende mucho, y otros días ‘flojos’, pero se puede
llegar a vender diariamente entre $400.00 y $500.000.
¿Qué opina sobre el
posible desalojo de ustedes los comerciantes del mercado?
Pues
es una muy mala decisión, muchos vivimos de esto y llevamos años trabajando
aquí, es lo peor que nos podrían hacer.
Si tuviese la
oportunidad de hablar personalmente con el Alcalde ¿Qué le diría?
Que
reconsiderara lo que piensa hacer, que reflexione y se dé cuenta el daño que nos
causa a todos nosotros los vendedores del mercado y que si nos va a desalojar,
que nos busque un mejor lugar para seguir desarrollando nuestra actividad.
Ahora, hablando de su
vida personal ¿Es usted casado o soltero? ¿Tiene hijos?
Casado,
tengo cuatro hijos, ellos son mi motor para seguir adelante y trabajar cada día
más duro.
Ese afiche que tiene
usted ahí colgado de Diomedes Díaz ¿Qué significa?
Personalmente
me gusta mucho la música de él (Diomedes), y me dolió mucho cuando se murió, es
más, lloré su muerte. Mi esposa me decía que cuando ella muriera, esperaba que
la llorara tanto como lloré a Diomedes (risas).
¿Es hincha de algún
equipo?
Sí,
yo soy ‘juniorista’ a morir, ese es mi equipo del alma, en las buenas y en las
malas siempre estoy con ‘el tiburón’.
Aquí son comunes los
apodos entre ustedes los comerciantes ¿Tiene usted algún apodo?
Sí
(risas) aquí me conocen como ‘Perea’.

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