viernes, 25 de abril de 2014

Jacquin María José, Parque El Cundí

El parque Cundinamarca
Una belleza más de Santa Marta

Un lugar donde además de juegos para niños se puede encontrar diversidad de distracciones para adolescentes y adultos.

Por María José Jacquin

El parque “El Cundí” como lo llaman los samarios desde hace mucho tiempo, es un lugar donde a las  dos pm, se puede contemplar un sol radiante y una brisa espléndida que acaricia la piel de quienes lo habitan mientras comparten con seres queridos ya sea dialogando, tomándose algo o quizá recreándose con sus niños en los juegos.


Este parque fue fundado hace 66 años por Manuel José Diazgranados y construido bajo el mandato de Rodrigo Vives. El famoso Cundí se ha convertido, aproximadamente hace 32 años, en un sitio de rumbas y parrandas, puesto que algunos de sus más antiguos habitantes han decidido crear estaderos, bares y estancos. Como es el caso de Alberto Correa, un habitante del parque Cundinamarca desde hace 40 años y dueño de dos establecimientos públicos los cuales son El Níspero, que fue el primer y más famoso establecimiento que tiene el parque, y Mulata, que lleva dos años de haber sido creado.

Para conocer un poco acerca de la historia del parque, es bueno charlar con personas que lo habitan de hace muchos años, como lo es Alberto Correa, quien comenta que aparte de encontrar juegos para niños, la comunidad se ha encargado de apoderarse del parque para venta de comidas y “la bebeta”, la forma como él le llama al consumismo de alcohol y las parrandas.

El Níspero se ha convertido en el establecimiento más famoso de la ciudad en cuanto se trata de festejos como en temporada de Fiestas del Mar o carnavales. Muchas personas de todas las edades llegan a este estanco o estadero para consumir alcohol, divertirse con amigos o seres queridos y bailar un poco al ritmo de la variedad de música que se puede encontrar en este lugar. Este establecimiento se ha hecho tan famoso, que muchos de los samarios al dirigirse hacia el Parque Cundí, deciden llamarlo como “Níspero” al momento de decirle a alguien hacia donde se trasladan.

En el parque Cundinamarca también se encuentran puestos de comidas rápidas por las noches, como por ejemplo las famosas arepas rellenas o desgranadas, alimento que ha cautivado el paladar de gran parte de la población samaria. También encontramos recientemente un café, un lugar diferente, donde en la horas del día se puede compartir, charlar un rato mientras se disfruta de un delicioso café el cual es procesado por los mismos dueños del establecimiento, hablamos de Susana Hernández, una mujer de aproximadamente 48 años de edad quien hace algunos meses montó su propio negocio con una idea innovadora en el ambiente del parque como lo es este café mencionado anteriormente.

En una charla con Susana, dio su punto de vista acerca de la evolución del parque y comentó que para ella el parque Cundinamarca en general siempre fue un poco peligroso, en un tiempo se normalizaron las cosas pero a medida que este mismo fue pasando, la ola de atracos en altas horas de la noche volvió. Ella afirma que personalmente considera que el sector más peligroso del parque para ella es precisamente el “Callejón del guapo” exactamente ubicado al lado de su negocio.


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