Alfonso Fernández,
periodista del El Clamor
Tinta Roja, muestra de
sensacionalismo
Un vistazo a la realidad que
se vive en el día a día de los periodistas.
Por
Fancys Gutiérrez
Durante el desarrollo de la
película Tinta Roja, observamos la manera en la que ejercían su trabajo los
empleados dos del departamento Judicial del periódico El Clamor, pues todas las personas que
trabajaban allí manejaban un mismo estilo periodístico amarillista,
característica de los periódicos populares.
El periodista debe fundamentar
su carrera en valores éticos y morales para no atentar contra el dolor ajeno y
eso era lo que no veíamos en la película, debido a que los periodistas no
tenían en cuenta el dolor de las personas afectadas, ya que ellos no se ponían
en el lugar de las víctimas y cumplían con su trabajo, pero sin tener
consideración alguna con las personas que estaban pasando por un duelo.
Al transcurrir la película
fuimos observando como Alfonso Fernández, el joven practicante fue cambiando su
estilo periodístico, para adoptar el de su jefe, el señor Saúl Faúdez, era un
hombre que ejercía su labor como periodista, pero él nunca estudio esta
carrera.
Continuando con lo
mencionado en el párrafo anterior, Alfonso quiso ejercer sus prácticas en el
departamento de espectáculos, pero esto no se pudo debido a que su amiga Nadia
se le adelantó y escogió ese departamento y a él le asignaron el Judicial,
aunque no quería desempeñarse en esa parte le toco incursionar en el mundo de
la Crónica Roja.
La película deja como
enseñanza a nosotros los futuros periodistas que la carrera se va construyendo
poco a poco y que el camino profesional se presentan una serie de obstáculos,
los cuales deben ir superando, para ir
construyendo con esfuerzo y dedicación una buena vida profesional, sin pasar
por encima de los demás. También se bebe tener en cuenta toda nuestra formación
universitaria, aplicarlo en la carrera y una visión acerca de cuál es nuestro
objetivo como periodistas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario