Recorriendo
la historia de la ciudad
El
lado desdeñado de la bella Santa Marta
Por
Luisa Fernanda García Silva
El
escultor Antonio Esteban Sánchez Jiménez, oriundo del Cerro de San Antonio,
Magdalena, fue la persona encargada de realizar la hermosa escultura de la
virgen, la cual fue creada a mediados de los años cuarenta, él se inspiró para
hacer el rostro en su esposa Eva Molinares Llinás de Sánchez.
Este
lugar ha sido estratégico para la comunidad, la cual llega después de un largo
día de misa, en especial la misa de la Aurora que es a las 5:00 a.m., y
peregrinaciones, a colocar una vela o flores en forma de agradecimiento a la
virgen por todas las bendiciones recibidas a lo largo del año, estas
actividades son realizadas en el marco de las festividades a la virgen de la
Medalla Milagrosa.
El
magdalenense fue uno de los primeros del municipio en estudiar en Bellas Artes
en Bogotá, entre sus obras, se destaca la pasión que siente por las esculturas
que representan la imagen de la virgen, pues en su lugar de origen se encuentra
otra escultura de la Virgen hecha por él a comienzos de la década de los 50.
Recorrer
este camino al iniciar el día, es contemplar el amanecer de la samaria y percibir
la brisa mañanera que roza tu cara dándote tranquilidad. Al subir, se va
percibiendo el abandono en el que se encuentra por parte de la Alcaldía, donde sólo vemos que el altar procura
mantenerse entre la maleza y el olvido al que es sometido.
Cada
metro, para desgracia de la ciudad, está invadido de basura y descuido, el
tener a la virgen en lo más alto de este lugar no parece ser una excusa para
adecuar la zona y hacerla un punto turístico, lo cual, haría más bella la
ciudad que es un punto estratégico para el turismo en el país.
Desde
lo más alto podemos tener una vista panorámica de Santa Marta, donde alcanzamos
a ver al horizonte, desde el lado oeste, la bahía, que a pesar de las
adversidades, sigue siendo la más linda de América. Hacia el este, por donde
cada día el sol ilumina la ciudad, observamos las estribaciones de la Sierra
Nevada de Santa Marta. En la parte norte de la samaria, vemos a lo lejos el
barrio Pescaíto, cuna de la gran figura de futbol, Carlos “El Pibe” Valderrama
y hacia el sur vemos el inicio de El Rodadero y el centro vacacional “Los
Trupillos”, lugares importantes de la ciudad.
Para concluir, hay que
recordar que debemos tener conciencia de nuestra ciudad y los hermosos lugares
que tenemos, no sólo para el turismo, sino para hacer vivos los recuerdos que
se encuentran en la historia de cada calle de nuestra urbe, la cual a pesar de
los malos gobernantes que hemos tenido, ha seguido adelante, progresando, pero
manteniendo su esencia.

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