Tanatropaxia, un compromiso con pantalones
Nelson Díaz Solano, un cobarde valiente
con los muertos.
Por Alfredo Chamorro Ortiz
Nilson Díaz Solano, un tanatólogo cobarde de nacimiento,
valiente por necesidad, adulto de 32 años de edad, docente de la Universidad
del Magdalena y de la Universidad Cooperativa de Colombia.
Este tanatólogo ejerce hace
5 años su profesión, estudiado y preparado en distintas ciudades como Bogotá,
Barranquilla y actualmente empleado en la ciudad de Santa Marta, en la Unidad
de Medicina Legal y Forense.
“En Santa Marta no hay un
laboratorio para poder practicar la tanatropaxia como es debido, y a muchos
estudiantes los confunden entre tanatropaxia y criminalística”, dijo Nelson
Díaz
.
¿Cuál
es su nombre?
Mi
nombre es Nilson Díaz Solano, tanatólogo de Medicina Legal y Forense de la
ciudad de Santa Marta, estudiado en Bogotá y Barranquilla, pero empleado en
Santa Marta, a la cual le debo mucho (risas).
¿Cómo empezó todo eso de ser
tanátologo?
Bueno,
todo empezó el 1 de Julio del 2005, aunque mi carrera era la medicina, pero por
cuestiones de paramilitarismo no pude seguir estudiándola, a mi papá lo
secuestraron y solo logré cursar dos años de medicina en la ciudad de Bogotá. Luego,
me puse a experimentar cosas nuevas, entre esas la de la criminalística, que es
la investigación del cadáver y de ver como pasaron los hechos. Más adelante en
el 2006, me interesé a estudiar tanatropaxia (preparación del cadáver). En el
2007 fue cuando se me presentó la oportunidad de trabajar con Medicina Legal,
como tanatólogo.
¿Cuánto lleva trabajando como tanatólogo?
Como
te dije anteriormente, llevo más o menos 5 años, si no hubiese estudiado esto,
fuese un médico interno hoy en día.
¿Qué es lo que más le
sorprende de esta labor?
En
este oficio los cadáveres más frecuentes son lo de los adultos, pero sin duda
alguna, y lo digo con seguridad y aun diciéndotelo me conmueve, es ver el
cadáver de un niño. Cuando me llegan estos casos, me toca apartar el
sentimentalismo con la parte laboral.
¿Qué
diferencia hay entre un asistente de criminalística y un tanatólogo?
La
diferencia es fácil y sencilla, un asistente de criminalística es aquel
encargado de investigar la causa de la muerte, es algo así como ir a la fuente
para llegar a una causa valida, mientras un tanatólogo, es el encargado de
preparar al cadáver para ser velado y entregado a sus familiares en las
respectivas funerarias.
¿Cómo
es el proceso de la entrega del cadáver a los familiares?
Nuestra
última interacción con los familiares del muerto, es cuando el cuerpo sale de
la morgue de Medicina Legal, de ahí es trasladado a las respectivas funerarias,
pero esto es una cuestión que me da mucha tristeza. Hoy en día, las funerarias
han tomado esto como una multiplicidad de oferta, algo así como se llaman
coloquialmente: los chulos, y es triste ver como estos señores no son
considerados con el dolor de los familiares.
Además
de trabajar con la Unidad de Medicina Legal y forense, ¿Trabaja con otra
entidad?
Sí,
soy docente de la Universidad del Magdalena y de la Universidad Cooperativa de
Colombia en la facultad de Medicina, en la asignatura de tanatropaxia.
¿De
qué se trata la tanatropaxia?
Tanatropaxia
es el estudio de los órganos del cuerpo, es algo así como el cuidado de cada
órgano extraído. En los laboratorios que he trabajado y que actualmente
trabajo, mantengo en el mejor ambiente los órganos para la explicación de mis
clases y mayor entendimiento de mis estudiantes.
¿Dónde
y cuánto dura el curso de tanatropaxia?
Este
tipo de cursos se hace en la Unidad de Medicina Legal y Forense, allí es donde
se dictan generalmente, el cual tiene varias fases, las cuales son: preparación
de cadáveres, luego, maquillaje de cadáveres y por ultimo deserción de
cadáveres. El curso dura aproximadamente 15 días.
¿Cómo
se conserva un cadáver por varios días?
Dependiendo
los días que se quieran tener, así se le echa la cantidad de químicos como:
alcohol deshidratado y etanol, igualmente se cosen con hilos.


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